Observatorio de aves de Zeluán

La Ensenada de Llodero y la próxima Charca de Zeluán, ya en el concejo de Gozón, en la margen derecha de la ría, constituyen el último vestigio de un estuario de impresionante belleza, hoy ya desaparecido, pero que nos permite evocar cómo era la ría de Avilés antes del desarrollo industrial.
Aún se conservan 20 hectáreas de la vegetación marismeña que en otro tiempo debió poblar la mayor parte del estuario de Avilés, constatando la presencia de varias especies de la  flora asturiana con diferentes niveles de protección según el Decreto 65/95, como la sosa de las salinas (Sarcocornia perennis) catalogada como "Vulnerable", la lechuguilla dulce (Reichardia gaditana) considerada como de "Interés especial", o la espigadilla de mar (Crucianella maritima) y la acelga salada (Limonium humile) "Sensibles a la alteración de su hábitat"
Con todo, el mayor valor de este conjunto, declarado Monumento Natural en 2002, es su carácter de hábitat y refugio de aves limícolas migratorias, llegándose a contabilizar 5000 ejemplares, de 18 especies diferentes en mayo de 2010, durante el paso prenupcial en mayo de 2004, destacando por su abundancia el correlimos común, seguido a considerable distancia por el chorlitejo grande, correlimos tridáctilo y correlimos gordo, el archibebe común y el zarapito trinador. El paso migratorio otoñal también resulta muy interesante pero escaso, aunque como en el paso de primavera, hay diferencias importantes de unos años a otros dependiendo de las condiciones meteorológicas que se den en cada ocasión.
 Otras especies de aves como el martín pescador, el andarríos chico, las garzas o los cormoranes también pueden ser observados en este espacio. Así es muy habitual la presencia de cormoranes con sus alas desplegadas al sol sobre las orillas de la ría.  Además las gaviotas patiamarillas, sombrías y reidoras son muy abundantes en este enclave natural. Durante el invierno la presencia de aves es más limitada pero en aumento año tras año como respuesta a la mejora en las condiciones ecológicas de la ría.
 La recuperación medioambiental de este espacio, incluyendo la instalación de un observatorio de aves, fue una de las primeras actuaciones que se desarrolló para restaurar la fachada marítima de Avilés.
Este observatorio se inauguró el 26 de enero de 1985, con la finalidad de servir de base para el anillamiento en la charca y la educación ambiental de los visitantes. El acceso al interior de esta caseta se realiza solicitando la llave en la Sección de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Avilés o contactando con el grupo Mavea. La dotación de materiales (prismáticos y guías) del observatorio se encuentra depositado en el departamento municipal. 
Desde el año 1987, los integrantes del grupo "Mavea", formado por  ornitólogos y naturalistas avilesinos, llevan un detallado control de los avistamientos de aves en Zeluán, Llodero y todo el entorno de la ría, registrando los datos de las presencias a lo largo del año  y permitiendo tener un exhaustivo conocimiento de la avifauna de este lugar. En  la dirección de Internet: paxaros-en-la-ria-de-aviles.blogspot.com , están los datos actualizados de avistamientos y otras informaciones ornitológicas de interés. Hay otro observatorio de aves, en la duna de San Balandrán, creado por la Autoridad Portuariaavilesina en 2001.
A lo largo de todos estos años se han organizado  visitas guiadas para escolares y para público en general, cursillos de iniciación a la ornitología, celebraciones del Día Mundial de Medio Ambiente o del Día de las Aves y otras muchas actividades tendentes a que todos los habitantes de Avilés, de cualquier edad o formación académica, puedan conocer la importancia que tiene este enclave natural.

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