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El nuevo ciclo del Club de Lectura "Una Habitación Propia" está dedicado a escritoras africanas

El nuevo ciclo del Club de Lectura "Una Habitación Propia" está dedicado a escritoras africanas

Lleva por título "El peligro de una historia única" y comienza el 21 de enero.

Programadas 6 lecturas de Mariama Bâ, María Nsué-Angüe, Nawal al-Sa'dawi, NoViolet Bulawayo, Léonora Miano y Amma Darko.

Portada del libro "Mi carta más larga", de Mariama Bâ, que inaugura el ciclo. Portada del libro "Mi carta más larga", de Mariama Bâ, que inaugura el ciclo.

Programación del Club de Lectura "Una habitación propia" de la concejalía de Igualdad del Ayuntamiento de Avilés entre enero y mayo de 2019 (6 tertulias).

Fecha

Escritora

Obra

21 de enero

Mariama Bâ

Mi carta más larga

11 de febrero

María Nsué Angüe

Ekomo

4 de marzo,

* Sesión extraordinaria

Nawal al-Sa'dawi

(escritora y activista feminista)

Mujer en punto cero

18 de marzo

NoViolet Bulawayo

Necesitamos nombres nuevos

8 de abril

Léonora Miano

El interior de la noche

20 de mayo

Amma Darko

Más allá del horizonte

Este ciclo incluye las obras de seis escritoras de origen africano que realizan un recorrido por el contexto social de su continente en el siglo XX y XXI y reflejan las visiones, maneras de sentir y vivir de las mujeres en un ambiente donde confluyen y se entretejen el peso de las tradiciones con el proceso de extrañamiento que producen los cambios y la entrada a la modernidad. Se indagan también  los efectos de la migración en la construcción de sus identidades.

Son historias de mujeres que afrontan con estrategias diferentes los desafíos de su condición desde la denuncia clara de la falta de derechos de las mujeres, a las referencias constantes a la violencia de la cual son víctimas; o el cuestionamiento sobre la poligamia y el pago de la dote; y la subordinación al sistema patriarcal.

Estas escritoras tienen conciencia y asumen el compromiso de denunciar la situación de las mujeres, que sin duda no tienen derechos o los poseen sólo formalmente, porque en las prácticas cotidianas siguen estando en una situación de inferioridad y dominadas por el sistema patriarcal.

 

21 de enero. Mariama Bâ, Mi carta más larga

* Con la presencia del profesor de la Universidad de Oviedo, Vicente Montes, especialista en literaturas africanas de países antiguas colonias francesas.

Autora de Mi carta más larga, una de las tres novelas más importantes de la literatura africana, Mariama fue de las primeras escritoras en ofrecer una descripción de la condición de la mujer africana.

Nació en Dakar en 1929 dentro de una familia acomodada. Su padre fue Ministro de Salud en 1956. Fue criada por sus abuelos, en un medio musulmán tradicional, ya que su madre murió cuando ella era muy niña. Esto hizo que desde muy temprana edad se mostrara crítica con un sistema que la discriminaba por el simple hecho de haber nacido mujer y le negaba una educación por la que tuvo que luchar, ya que sus propios abuelos no creían que una mujer debiese recibir educación.

Pero finalmente estudió en la Escuela Normal de Rufisque donde, en 1949, obtuvo el título de maestra de enseñanza primaria. Ejerció durante doce años llegando a ser inspectora escolar regional.

Tuvo 9 hijos. Fue esposa del diputado Obèye Diop del cual se divorciaría años más tarde. Pionera en la lucha de los derechos de la mujer, participó en diversas organizaciones de mujeres  y escribió artículos en periódicos locales. De delicada salud, murió de cáncer en 1981.

Publicó su primera novela Une si longue letter (1979 y Premio Noma 1980) cuando tenía 51 años y trata de las confidencias de una viuda senegalesa, Ramatoulaye, a su mejor amiga, Aïssatou, divorciada, que ha dejado su país. Entre la resignación y la voluntad de cambiar su vida, el lector accede a un retrato íntimo sobre la condición femenina en África, en especial la injusticia y el desamor que comprende la poligamia y realiza una crítica ante temas como el sistema de castas, la familia o la religión. Es también un exponente de la época de independencia colonial, donde comienza la construcción de las naciones africanas como Estados independientes, sus procesos de organización política mediante leyes e instituciones propias, en busca de la unidad africana.

Su segunda novela, Un chant écarlate [Canto escarlata] (1981) trata del fracaso de un matrimonio interracial entre Ousmane, un humilde joven senegalés musulmán y Mireille, la hija de un diplomático francés, ambos estudiantes de filosofía en la Dakar de los años 80.

Es la primera escritora senegalesa en ofrecer una descripción, con una lucidez extraordinaria y un decir poético, de la condición de la mujer africana, la ausencia de derechos y la poligamia.

   

11 de febrero. María Nsué Angüe, Ekomo

María Nsue Angue nació en Ebebiyín, en el Río Muni español, en 1945, bajo el régimen de la colonia. Ejerció de periodista y escritora, vinculada a la televisión pública ecuatoguineana y al Ministerio de Información, Prensa y Radio de su país. Trabajaba, sobre todo, la literatura juvenil.  Su obra sin publicar es significativa. Es conocida entre los círculos académicos principalmente por ser la primera guineoecuatoriana en publicar una obra literaria después de la independencia de Guinea Ecuatorial un 12 de octubre de 1968.

Según Wikipedia, María nació en el seno de una familia fang y emigró a España cuando sólo tenía ocho años. Su padre, opositor al régimen de Macías, pasó por la cárcel y un campo de concentración antes de ser asesinado por motivos políticos con 53 años. María, bajo la tutela de una familia misionera protestante, estudia periodismo e inicia su carrera literaria en España, hasta que regresa voluntariamente a su país durante la etapa de la independencia.

Su novela Ekomo, la que la puso en los manuales de literatura moderna, “va ganando popularidad entre los estudiosos y académicos por su escritura cuidada, poética en que se entrelazan los diferentes mundos que convergen en la sociedad ecuatoguineana”. En ella narra la historia de una mujer fang que, a la muerte de su marido, se atreve a romper con ciertos tabúes de la sociedad africana: toca al muerto al que ama. Se puede considerar la novela Ekomo como paradigma de la salida del silencio, como reconquista de la palabra para contar, para escribir desde un punto de vista propio. Es una reflexión sobre la condición de la mujer africana vista desde una perspectiva exotópica, ya que, como ha afirmado la misma María Nsue, “el estar demasiado tiempo fuera de mi tierra quizás me ha ayudado a mirar el mundo africano desde unas lentes mestizadas". Verónica Ñengono Nguema Bindang, antropóloga y especialista en estudios de la mujer, escribía hace poco sobre la impresión que le había causado la lectura de «Ekomo» todavía bajo los efectos de la fascinación por el lirismo de esa mezcla de prosa y poesía que caracteriza la novela: «Tengo el libro muy subrayado porque cada expresión poética que emplea me parece fantástica. Cómo es capaz de narrar la historia en tan perfecta simbiosis, con esos personajes en armonía con la naturaleza... El sol, la lluvia, la luna, el humo, la tierra... Es admirable esa capacidad de insertar en su novela casi todos los aspectos de la cultura tradicional fang...».

Ha escrito también relatos cortos, artículos y poemas. Temas recurrentes en su escritura son la opresión de la mujer y la sociedad africana postcolonial. Publicó un libro de cuentos titulado Relatos (Centro Cultural Hispano-Guineano, 1999) y colaboró en el proyecto de CDRom titulado Mbayah, o la leyenda del sauce llorón (Nubenegra, 1997).

En el año 2015 la Real Academia de la Lengua Española la nombró Académica Correspondiente en Guinea Ecuatorial. Después de pasar la mayor parte de su vida en España regresó recientemente para quedarse a vivir en Malabo, donde falleció en 2017.

 

4 de marzo, sesión extraordinaria con motivo del 8 de Marzo, Día Internacional de las Mujeres. Nawal al-Sa'dawi, escritora y activista feminista. Mujer en punto cero

Nawal El Saadawi es una referencia obligada cuando de feminismo árabe se trata. La escritora egipcia es una incansable activista aunque dicho compromiso le haya traído no pocos problemas personales. De hecho fue apartada del cargo que ostentaba como directora de Salud Pública de su país, la revista médica que dirigía fue clausurada, fue encarcelada en el año de 1980 y posteriormente amenazada de muerte por parte de los fundamentalistas. Pronto dejó a un lado su labor como psiquiatra y se dedicó de lleno al tema de la mujer, tanto con sus trabajos —entre los que se encuentran títulos como: El rostro escondido de Eva (1970), Mujeres y sexo (1972), o Mujer en punto cero (1973), la obra objeto de nuestro sesión— como desde su papel investigador y docente, pues ha impartido clases en la Universidad de Duke, en la Universidad del Estado de Washington y en la Universidad Atlántica de la Florida, y da seminarios y conferencias por todo el mundo.

La niña fue la mayor de nueve hermanos, tres chicos y seis chicas. Su padre, licenciado por la Universidad de Al-Azha, y funcionario del Ministerio de Educación, luchó en la revolución de 1919 y, como resultado, fue desterrado por el Gobierno a un pequeño pueblo en el Delta del Nilo durante diez años. Su madre provenía de una familia de la clase alta egipcia. Las dos figuras están muy presentes en sus escritos, novelas, memorias e incluso en las entrevistas que ha ido concediendo a lo largo de los años.

El tema de la liberación de la mujer es, en El Saadawi, el pretexto y no el texto de sus relatos; la cuestión que subyace siempre es la liberación de la sociedad araboislámica, en este caso, de desigualdades de todo tipo. La autora se centra, eso sí, en la mujer como eslabón de máxima vulnerabilidad en la pirámide del poder. En definitiva, la obra y la vida de esta escritora son, una lucha, casi una guerrilla, por la igualdad de la mujer, pero sobre todo es una lucha por la liberación del ser humano. Mujer en punto cero es una biografía, que es por cierto el género preferido por muchas escritoras árabes contemporáneas, para las que, como El Saadawi, obra y militancia van en paralelo. Con el objetivo claro, de-construir la identidad para re-construirla. Mujer en punto cero se convierte en un canto nihilista, una huída hacia adelante del que nada espera de la vida, hasta el extremo de que la protagonista rechaza la posibilidad de escribir una carta de apelación al presidente para que le conmute la pena de muerte por cadena perpetua, tras el asesinato del proxeneta que le hacía la existencia imposible: “Nada espero./ Nada deseo./ Nada temo./ Soy libre./ Lo que nos esclaviza durante la vida son nuestros deseos, nuestras esperanzas, nuestros miedos”.

Quizá uno de los elementos políticos más significativos de la escritura de As- Saadawi sea el hecho de elegir y utilizar su lengua materna, el árabe, mientras otras autoras de su entorno acudían, siguiendo una tradición gestada a comienzos del siglo XX, a otras lenguas, preferentemente el francés, incluso el inglés, para escribir.

 

18 de marzo. NoViolet Bulawayo, Necesitamos nombres nuevos

NoViolet Bulawayo nació en Tsholotsho, Zimbabue, en 1981. Actualmente vive en Estados Unidos y sus relatos han aparecido en Callaloo, The Boston Review, Newsweek y The Wanwick Review, así como en antologías de Zimbabue, Sudáfrica y Reino Unido. Máster en Escritura Creativa por la Universidad de Cornell y profesora de la Universidad de Stanford, obtuvo el premio Caine de literatura africana en 2011 por «Hitting Budapest» y fue finalista del premio PEN South Africa/Studzinski en 2009. 

Necesitamos nombres nuevos, consiguió el Premio Art Seidenbaum a la Primera Novela de 2013 que concede L.A. Times, el PEN/ Hemingway, el Etisalat Prize for Literature, el Hurston/Wright 2014 y el de la selección de narrativa de la National Book Foundation «5 Under 35». Además, fue finalista del Barnes and Noble Discover Award, el Premio Man Booker y el Premio Guardian First Book, entre otros.

NoViolet Bulawayo agitó los círculos literarios de Estados Unidos con esta primera novela sobre la capacidad ilimitada de las personas para afrontar las mayores adversidades y salir fortalecidas de la experiencia. Dueña de una prosa en la que reverberan las voces, la cadencia y la intensidad de los contadores de cuentos que marcaron su infancia en la recién creada República de Zimbabue, la crítica resaltó sus extraordinarias dotes de narradora, en especial una inusitada franqueza que seduce y conmueve a la vez.

La historia arranca en un barrio de chabolas llamado Paraíso, donde Darling, a sus diez años, se mueve junto a sus amigos con la frescura y la osadía propias de la edad. Ya sea robando guayabas en Budapest, el rico vecindario cercano, o imitando destellos de la cultura pop captados fugazmente en el televisor, la vida es un juego extraño y fascinante en el que los momentos de felicidad inocente se confunden con la crudeza del entorno. Sin embargo, sobre ellos se cierne la sombra de un «antes» tenebroso: antes de que la policía destruyera sus casas, antes de que cerrasen los colegios, antes de que sus padres se marcharan al extranjero a realizar los trabajos más denigrantes y peligrosos para sobrevivir. Al cabo de un tiempo, cuando por fin se cumple el mayor sueño de Darling, viajar a América para reunirse con su tía, lo que la aguarda en la periferia de Detroit no es precisamente la tan ansiada tierra de promisión.

Sobre su activismo dice la escritora: En el tiempo en el que vivimos creo que no ser activista no es una opción. Sobre todo, si contamos historias de gente vulnerable. No estoy describiendo solo la realidad de Darling, sino que intento poner delante de la gente un espejo para que se vea a sí misma a través de la historia. Si eres lo suficientemente abierto de miras te encontrarás a ti mismo y empezarás a preguntarte cómo puedes intervenir. Cuando escribí este libro tenía en la mente la realidad de Zimbabue, pero me di cuenta de que cuando Darling cruza la frontera, deja de ser una niña de Zimbabue y se convierte en una inmigrante. En Estados Unidos fue reconfortante ver cómo una generación, la de los dreamers (los soñadores) se veían reflejados en la historia de Darling porque también han vivido ese proceso.

 

8 de abril. Léonora Miano, El interior de la noche

Escritora camerunesa cuya obra, extensamente premiada, se centra básicamente en África subsahariana y afrodescendencia. Léonora Miano nació en 1973 en Douala, Camerún, donde pasó su infancia y adolescencia antes de partir a Francia en 1991 con el fin de empezar allí sus estudios universitarios.

La literatura de Léonora Miano gira en torno a dos temáticas principales muy ligadas a su propia experiencia: África subsahariana y afrodescendientes. A través de personajes a los que la autora despoja de toda individualidad, Léonora cuestiona el impacto de las grandes historias sobre las pequeñas. Para Léonora Miano es primordial interesarse por la realidad de poblaciones a menudo contempladas desde el exterior, vistas esencialmente a través de estereotipos.

Su obra, constituida a día de hoy por seis novelas, dos recopilaciones de textos cortos, una obra de teatro y una recopilación de conferencias, también pretende resituar los pueblos subsaharianos y afrodescendientes en el carácter global de la experiencia humana. Cada uno puede identificarse con las tribulaciones íntimas de sus personajes y apropiarse de su voz. En las primeras novelas de Miano, la propia tierra africana tenía un mayor protagonismo y, en algunos casos, buena parte de los argumentos se desarrollaban en imaginarios países del continente negro. Por ejemplo, la escritora camerunesa inventó un lugar llamado Mboasu para su primera obra L’intérieur de la nuit y recuperó ese mismo país para hacer viajar a los protagonistas de Ces âmes chagrines. Sin embargo, la figura del inmigrante ha ido ganando protagonismo, teniendo en cuenta que ha estado presente desde el primer momento. El caso más evidente es el de Blues pour Elise una novela en la que la autora dibuja un panorama de la “Francia negra” a partir de las figuras de cuatro mujeres con experiencias amorosas bien diferentes.

Bajo esta óptica, Léonora Miano escribió también un repertorio de canciones en francés que tituló Sankofa Cry, en el cual explora las emociones de los primeros subsaharianos deportados a través del Tratado transatlántico. El eje emocional escogido para estas canciones que ella misma interpreta, restituye la humanidad de los deportados, e incluye al que escucha, de donde quiera que venga, dentro de un momento particular de la historia humana. Léonora es además presidenta de Mahogany, asociación que tiene por objeto poner en valor las experiencias subsaharianas y afrodescendientes, siendo sus objetivos principalmente educativos y culturales.

Léonora Miano entiende que África es una construcción europea que se ha impuesto a los habitantes de su continente y que no tiene sentido para ellos. Prefiere autodenominarse subsahariana. Por lo menos, hasta el día en que aquellos a los que definimos como africanos puedan dotar de contenidos propios, ellos mismos, ese cajón de experiencias y estereotipos etiquetado como África.

"África es un nombre que heredamos de la voluntad europea, se corresponde a un proyecto que Europa tenía para nosotros", apunta. "La voluntad europea trazó las fronteras de nuestros países. Somos juguetes de Europa. África habla de dominación y de alienación. Es una palabra que define nuestra realidad actual, pero aspiro a que no sea nuestro futuro. África es un término que refleja nuestra falta de capacidad para definirnos a nosotros mismos".

 

20 de mayo. Amma Darko, Más allá del horizonte

La obra de esta escritora ghanesa ha sido objeto de diversos estudios universitarios y es en la actualidad una de la principales representantes de la literatura africana.

Nacida en 1956 en Tamale, en el norte de Ghana, estudió diseño industrial en la Universidad de Ciencias y Tecnología de Kumasi. Tras permanecer unos años allí, decidió instalarse en el extranjero y vivió en Alemania. Darko emigró atraída por la promesa del “sueño europeo” que corre por las venas sociales de los países africanos, y se fue a Alemania porque allí tenía la referencia de una ‘amiga por correspondencia’. “Yo era joven, era libre, tenía hambre de conocimiento y quería establecerme como escritora. Pero, en realidad, más que escribir, lo que quería era salir de mis confines”  Fue en este país donde escribió su primera novela, Beyond the horizon, en la que describía la vida de una joven ghanesa de origen rural en Alemania.

Los años que Darko pasó en Alemania cambiaron profundamente su visión del mundo y, por lo tanto, influyeron en la autora que llegó a ser. Entendió que Europa no era “la tierra prometida”, que ser inmigrante es una dura experiencia, que ser inmigrante ilegal es una pesadilla, que ser mujer y negra es ser doblemente discriminada, que la gente blanca sólo ve a ‘gente negra’ y que ésta se convierte en culpable de todos los males sociales. Sus personajes sienten, por tanto, añoranza de su casa, aún reconociendo todos los (grandes) defectos que asolan a su país de origen, y se ven impelidos a defender sus valores y mejorar sus problemas.

En Más allá del horizonte expone el sufrimiento de muchas mujeres ‘diferentes’ y ‘exotizadas’ en el mundo occidental. Mara, el personaje principal, sufre el despotismo y la crueldad de su marido tanto en Ghana como en Alemania. En una sociedad blanca, indiferente o desconfiada, el marido la empuja a la prostitución para su propio lucro porque es “demasiado ilegal y demasiado negra para un trabajo normal”

 De nuevo en Ghana, escribió su siguiente novela, Cobwebs (1996). Cuatro años después, publicó el libro de relatos A cross of kind en Alemania. En el año 2003, vio la luz la traducción en español de Más allá del horizonte. Sus libros empezaban así a ser traducidos en todo el mundo. Ese mismo año, aparecía Faceless, una novela en la que se entremezcla la vida de una mujer de clase media con la de un niño de la calle. Esta obra forma parte de la lista oficial de literatura del Consejo de Exámenes para Escuelas secundarias de África Occidental. Tres años más tarde se publicaba Not without flowers, una novela centrada en las dificultades psicológicas que atraviesan las mujeres en situación matrimonial traumática.

Amma, que en 2008  recibió el premio literario más importante de su país, el Premio del Libro de Ghana, participa con regularidad en congresos y festivales de literatura de todo el mundo. No se considera a sí misma una escritora feminista, pero sí una autora cuyos principales personajes son mujeres, porque, afirma que "conoce mejor lo que ocurre en la cabeza de una mujer".

 

Actividades del Club de Lectura "Una habitación propia" para enero

  • 10 de enero. "Tarde de cine": las integrantes del Club asisten a la proyección de la película "Colette", dedicada a la vida de la escritora, en el centro Niemeyer.
  • 14 de enero. Intercambio de libros de libros de escritoras y brindis por el Año Nuevo.
  • 21 de enero. Primera sesión ordinaria de 2019 con la presencia del profesor de la Universidad de Oviedo, Vicente Montes, especialista en literaturas africanas de países antiguas colonias francesas. Dedicada a la obra "Mi carta más larga" de la escritora senegalesa Mariama Bâ.
  • 28 de enero. Sesión extraordinaria: presentación del libro Lecturas peligrosas, con sus autoras: Pilar Cartón y Paloma Uría.

 

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