Resumen

VI Exposición Internacional de Arte Postal, Avilés 2021 «El Aire»

Palacio de Valdecarzana. 17 de diciembre de 2021 a 14 de enero de 2022

La VI Exposición Internacional de Arte Postal en Avilés es ya un referente mundial en el mail art, con presencia en las más importantes redes globales de este movimiento y en la que fijan su participación carismáticos mailartistas de todo el mundo, prestigiando la convocatoria avilesina, que en esta nueva edición tiene como lema «el aire».

 


 

El Arte Postal es una de las principales vías de expresión artística a nivel mundial, afirmación sostenida en la enorme concurrencia al llamamiento que de nuevo ha superado las 500 obras postales remitidas desde 42 países y estados diferentes, postales de todas las formas, tamaños y con diversidad de propuestas con el aire como leitmotiv, que han recalado en Avilés y que podrán contemplarse en la exposición abierta al público en el Palacio de Valdecarzana, sede de la convocatoria.

Una iniciativa organizada por el Ayuntamiento de Avilés y ANMinvestigación y colaborada por CORREOS FILATELIA, organismo que en la pasada edición con «la tierra» como lema emitió un sello dedicado al Arte Postal -el primer sello oficial en el mundo relacionado con esta disciplina-, fruto de la elección de una obra de entre todas las recibidas.

La buena noticia es que CORREOS FILATELIA ha decidido dar continuidad a la serie «Pintura», lema «mail art», iniciada en 2020, con la emisión de un nuevo sello, en este caso de carácter internacional (Tarifa C), que la entidad circulará en 2022.

Por otro lado, CORREOS lanzará una tarjeta entero postal ilustrada con otra de las obras presentadas, buscando un reconocimiento hacia todos los mailartistas que han utilizado el Mail Art para expresar sus ideas.


 

Junto con este hecho relevante, el Museo Postal y Telegráfico que CORREOS tiene en Madrid incluyó en sus fondos una selección de 40 obras postales de la pasada convocatoria, adquiriendo presencia por primera vez el mail art en la oferta cultural del museo, con la que abrió al público una exposición permanente que fue ampliamente visitada, a la que se sumarán otras tantas postales de la actual convocatoria, ampliando con ello este novedoso fondo dedicado al arte por correo para el disfrute de visitantes.

Mail Art es la denominación que designa una original actividad artística que utiliza como medio de expresión la distribución postal, utilizando como soportes múltiples formatos y materiales, y con ilimitada técnica creativa que incluye mensajes o poemas, collages, pinturas, postales instalaciones, dibujos u otras composiciones.

El proyecto Arte Postal en Avilés nació en 2016 al amparo de las Jornadas de Alfarería que se vienen celebrando en la ciudad asturiana de manera periódica, con la intención de tender puentes entre la comunidad etnográfica vinculada a las artesanías y otros colectivos, utilizando para ello el movimiento mail art por su facilidad de transmisión y su carencia de corsés y estereotipos. Tras cinco ediciones, la Exposición Internacional de Arte Postal en Avilés  goza de gran predicamento y se desprende de aquel objetivo al haber adquirido entidad propia, continuando ahora su trayectoria como proyecto independiente.

 


 

A ello contribuye que la convocatoria avilesina se haya visto reflejada en un sello oficial en una serie específica, beneficiándose no sólo el coleccionismo filatélico, ampliamente arraigado en nuestro país, sino también el propio movimiento mail art, un movimiento creativo, bilateral, libre y sugerente, que gira en torno a un motivo común y que es, en definitiva, un vehículo de expresión en el que viajan las distintas obras postales desde y hacia cualquier parte del mundo, superando fronteras territoriales y de todo tipo, dando sentido al más sincero concepto de la comunicación, y que está al alcance de cualquier persona que sienta la necesidad de integrarse en la hermandad de mailartistas.

Por ello, cabe poner en valor la colaboración de CORREOS FILATELIA con el proyecto avilesino, y sobremanera con el Mail Art, constituyendo el nuevo sello de tirada internacional dedicado al Arte Postal un importante impulso a esta corriente artística y una nueva obra de arte en miniatura que se incorpora a la filatelia española.


Tras el fuego (2018), el agua (2019), la tierra (2020) es «el aire» el eje vertebrador de la VI Exposición Internacional de Arte Postal en Avilés, completando con ello los cuatro elementos fundamentales en la formación de la vida, y que afectan al ser humano de manera sustancial; sólo baste preguntarse cuántas cosas desaparecerían o serían imposibles sin la presencia del aire: desde la palabra, la música o el olor, hasta el fuego y todo aquello que la naturaleza y el ser humano han sido capaces de adaptar al espacio gobernado por este compuesto gaseoso, que permite el movimiento de aves y artilugios, que curiosamente producen una sensación de libertad cuando se contemplan.

El aire es el elemento en la tetralogía de la naturaleza con más acepciones (ábrego, aura, céfiro, cierzo, elíseo, gregal, lebeche, levante, migiom, ostro, poniente, siroco, tramontana, vendaval, ventolera, ventolín, viento...), considerado activo y masculino en la mayoría de las cosmogonías tradicionales en Occidente y Oriente al igual que el elemento fuego, frente a tierra y agua, entendidos como pasivos y femeninos. Si bien se atribuye al fuego el origen de todas las cosas, fue el aire el elemento de partida del que deriva cualquier forma de vida. En el simbolismo elemental se asocian al aire la luz, el vuelo, la ligereza, el olor o el concepto de libertad, acertadamente definido por Nietzsche: «el aire es una especie de materia superada, adelgazada, como la materia misma de nuestra libertad», afirmación fundada en la dinámica de la desmaterialización.

 

La inspiración de la hermandad de mailartistas que han respondido a la convocatoria fue más allá del mero concepto gaseoso, y cada cual desarrolló creativas y heterogéneas obras postales desde multitud de atalayas y perspectivas, habida cuenta que el aire, al igual que el resto de elementos tratados anteriormente, trasciende desde el principio de los tiempos a otros territorios más espirituales formando parte de rituales, enseñanzas y de prácticas en la mayoría de religiones y doctrinas. Alejados de aspectos místicos o esotéricos, es incuestionable la importancia del aire para la vida de cualquier especie, de hecho, son miles las que han desaparecido en las últimas décadas por su contaminación (más de 600.000 especies animales) e incontables las dolencias y efectos adversos que ocasiona al ser humano.

Si bien es cierto que individualmente tenemos que desprendernos de seculares actitudes y costumbres aprendidas, adoptando nuevos procederes que contribuyan a cuidar la naturaleza -un concepto que hasta hace apenas un par de décadas era desconocido-, encaminados a favorecer el retorno del hábitat a su estado a niveles preindustriales, no lo es menos que son las instituciones y sus dirigentes quienes tienen que pilotar estos cambios.

A pocas fechas de clausurarse la 26 edición de la Cumbre del Clima (COP26) sin que se hayan alcanzado acuerdos sólidos y efectivos, con un final descorazonador marcado por el dramatismo que emocionó al presidente de la conferencia, el británico Alok Sharma, cuando anunció que el Pacto Climático de Glasgow quedaba aprobado, interrumpiendo su discurso en varias ocasiones, imposible de contener las lágrimas, dejando en evidencia la falta de compromiso, sensibilidad e interés de los responsables de cada país participante en esta materia (casi 200 países, aunque no estuvieron todos los que son), personas concretas con enorme poder que sí podrían desde sus posiciones detener el calentamiento global y trabajar en beneficio de un futuro más humanizado y saludable, sin esperar a 2100 (largo lo fían, ¿quiénes de estos responsables estarán entonces y quién pedirá cuentas dentro de tanto tiempo?) La preocupación va en línea con lo que manifestó el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, que sostuvo que se están dando pasos adelante pero que «la catástrofe climática está a las puertas».

 


 

Estas y otras inquietudes aparecen reflejadas en la VI Exposición Internacional de Arte Postal en Avilés, enriquecida con una pluralidad de propuestas de cientos de mailartistas de todo el mundo, que han plasmado en sus obras la sutiliza o la eteridad del aire, molinos quijotescos con aspas aparentemente movidas por suaves vientos (CAI Villalegre FASAD), o detenidos en una quietud encalmada; flabelos con los que abanicarse para disfrutar aire fresco; sugerentes viajes en globo meciéndose en el aire, como el artístico tapiz de Lucía Blesa representando un colorista aerostático en relieve; una increíble colección de nubes «humanizadas» realizadas por los más jóvenes mailartistas participantes (6-7 años, alumnado del colegio público avilesino Enrique Alonso, conducidos por su profesora Marta Avella); aeronaves de otras épocas del francés Alexandre Hervé surcando el aire (Arte Postal seriado); cometas que danzan movidas por la brisa, como las que se ven en el cielo de Neli; ángeles y pegasos alados; poemas, dichos y refranes (Fun polo vento, vin polo aire. ¡Que corra el aire! Castillos en el aire.

Viento y aire, no hagamos distingos...); hasta un añorado «madreñogiro», artilugio volador con forma de madreña con el que Pinín insufló aire a la imaginación de niñas y niños asturianos; el aire de Cumbre Vieja alterado por las emisiones del terrible volcán que en estos momentos asola La Palma, tragedia inmortalizada en la obra de Juan Lafuente (Escuela de Artes y Oficiosa de Avilés).

 


 

Pero, sobre todo, lo que predominó en la respuesta a la convocatoria de la mayoría de participantes fue la preocupación por la contaminación del aire que afecta al planeta, evidenciando el desastre en el que ya está inmersa la humanidad, manifestando en cada obra un deseo de actuación que evite por un lado la normalización de la catástrofe que nos afecta y, por otro, aceptar con resignación que la única alternativa es que como mucho estamos a tiempo de elegir entre un futuro malo o uno peor.

Las instituciones educativas nacionales e internacionales relacionadas con el arte y otras ramas del conocimiento continúan produciendo obra postal fieles la convocatoria, participando contra viento y marea profesorado y alumnado de prestigiosas universidades de Alemania, Brasil, Italia, Turquía o España con trabajos bien diferentes y con enorme riqueza plástica y artística.

La VI Exposición Internacional de Arte Postal en Avilés, con el lema «el aire», congregó más de 500 obras postales procedentes de 42 países y estados diferentes: Alemania, Argentina, Austria, Bélgica, Brasil, California, Canadá, Chequia, Chile, Croacia, Dinamarca, Ecuador, España, Finlandia, Francia, Hungría, India, Inglaterra, Irlanda, Italia, Japón, Macedonia, México, Montenegro, Noruega, Nueva York, Nueva Zelanda, Ohio, Países Bajos, Polonia, Portugal, Rumanía, Rusia, Singapur, Suecia, Suiza, Tennessee, Texas, Turquía, Ucrania, Uruguay, Washington DC; en definitiva un conjunto de valores, pensamientos, ideas, denuncias y propuestas que copan las paredes del Palacio de Valdecarzana y que nutren la red de mailartistas que se inició en Avilés en 2016 con la primera convocatoria, una red extraordinaria de personas extraordinarias unidas solidariamente para hacer realidad un proyecto colectivo, formando entre todos un universo democratizado e igualador de mujeres y hombres con ideas y sentimientos comunes, dando sentido al más puro concepto Mail Art.

Gracias a mailartistas

Ricardo Fernández

Comisario de la exposición

Documentación
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