Fachada del Palacio de Valdecarzana
Memoria Democrática
El Palacio de Valdecarzana acoge una exposición fotográfica de los años del franquismo y su reflejo en la sociedad
06 may. 2026
Del 9 al 31 de mayo, consta de 58 paneles en los que se reproducen 54 fotografías de la Asturias franquista y 4 textos explicativos


La concejala Ana Solís posa ante el cartel anunciador de la exposición.

El Palacio de Valdecarzana acoge del 9 al 31 de mayo la exposición Lo que queda de entonces. Memoria fotográfica de la Asturias franquista organizada por la Fundación Juan Muñiz Zapico, con fondos del Muséu del Pueblu d'Asturies, y con la colaboración de la Concejalía de Memoria Democrática del Ayuntamiento de Avilés. Tendrá su inauguración oficial el sábado 9 a las 12:30 horas y ha sido presentada esta mañana en el Ayuntamiento por la concejala de Memoria Democrática, Ana Solís.

La exposición consta de 58 paneles en los que se reproducen 54 fotografías de la Asturias franquista y 4 textos de carácter contextualizador y explicativo. Se articula en 4 secciones (Asturias uniformadaLa mirada de los otros, Los trabajos y los días Un legado ambivalente). El comisario de la exposición, Ramón García Piñeiro (Sotrondio, 1961), licenciado en Ciencias Políticas y doctor en Historia, es profesor del IES “Galileo Galilei” de Navia. Se ha especializado en la realización de estudios sobre la clase obrera, el sindicalismo, la movilización social, la conflictividad laboral y las culturas del trabajo en la minería del carbón a partir de la Guerra Civil, con más de una treintena de libros y publicaciones sobre el tema. 

En la presentación Ana Solís declaró que "es la primera vez que vamos a hacer una exposición por petición popular, porque nos lo ha pedido mucha gente que la trajéramos después del éxito que tuvo en las jornadas internacionales contra el franquismo".

En un recorrido por la exposición se vislumbra una sociedad militarizada y autoritaria, en la que se impusieron los principios castrenses de unidad, orden, jerarquía, disciplina y subordinación. Rota la convivencia civil y trastocados los valores éticos más elementales, una infranqueable línea divisoria separó a vencedores y vencidos, para los que no hubo piedad ni perdón, tan sólo el castigo y la asunción de la permanente condición de perdedores. Lo que queda de entonces propone una mirada a los años de la dictadura de Franco (1937-1975) en Asturias a través de cuatro secciones diferenciadas. 

La Asturias uniformada

El 21 de octubre de 1937 marca el fin del Frente Norte con la entrada en Gijón/Xixón de las tropas franquistas. La guerra termina en Asturias, pero no así la movilización del bando vencedor. La presencia  y el poder del Ejército se tradujo en una sociedad militarizada y autoritaria, en la que se impusieron los principios de unidad, orden jerarquía, disciplina o subordinación. Militares, regulares, guardias civiles, policías, milicias falangistas constituyeron algunos de los cuerpos uniformados más extendidos con la finalidad última de desactivar cualquier conato de rebeldía o disidencia y mantener el orden según los principios del régimen. En esta sección se incluyen imágenes de la autoridad religiosa cuya presencia en la sociedad fue tan marcada durante aquellos años

La mirada de los otros

La mirada de los otros ofrece la visión del bando republicano o de aquellos excluidos del orden social. Especialmente significativas son las fotografías de la posguerra con las visiones del reparto de comida por parte de Auxilio Social de la Falange en plena Autarquía o las imágenes de Constantino Suárez de los guerrilleros que se lanzaron al monte en oposición al régimen de Franco, pioneros de la resistencia cívica que de un modo pacífico comenzó a tener cabida al final de la dictadura.

 

Los trabajos y los días

El intervencionisno estatal, el paternalismo ideológico y la fórmula del sindicalismo vertical y obligatorio marcaron los años de la dictadura. Mientras la mujer queda relegada a las labores del ámbito doméstico , trabajos poco cualificados o considerados exclusivos de su género, fiestas y romerías se convirtieron en una válvula de evasión

 Un legado ambivalente

La mirada retrospectiva a aquellos años, a través de las fotografías, puede evocar múltiples recuerdos. A los recuerdos amargos se suma la nostalgia de los espacios reconocibles o de las obras construidas en aquella época, patrimonio no de un régimen político sino de la sociedad que los construyó.

 Para la exposición se han seleccionado obras de más de más de una docena de fotógrafos. Por su presencia numérica en la exposición cabe destacar a Constantino Suárez (Gijón/Xixón, 1899-1983), Valentín Vega (Luanco 1912 El Entrego/ L'Entregu 1966) José Muñiz (Turón, 1923-1999), Mario Pascual (Langreo/Llangreu 1927- Rioseco. 2012) o José Vélez (Oviedo/Uviéu, 1931-2012)

 

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